Me encanta que mi nombre contenga la palabra “mar” y vivir en Sitges.
Los besos de mariposa con Teo y cómo arruga la nariz cuando sonríe. La sopa de pescado de mi madre y todo lo que cocina.
Me encantan los amigos que me hacen llorar de tanto reír. Y el color “rojo matador” en mis uñas.

Me encanta la camiseta del Barça retro heredada de mi padre, el carrot cake y la mayoría de cakes. Pixar y mi querido Paul Auster. Comentar las texturas de las comidas y ver películas en V.O.
Me encanta descubrir distintos colores en el mar (azul-gris-plata-turquesa…). Y dedicarme a capturar emociones con OnedayOnesong.

Mis amigos me dicen que tengo suerte de poder formar parte de uno de los mejores días de la vida de muchas parejas. Y tienen razón. Una boda, a parte de ser el compromiso entre dos personas, es mucho más. Es un día mágico que compartes con la familia y los amigos. Son nervios por saber si todo irá cómo lo habéis soñado. Son grandes y pequeños momentos para guardar en la memoria. Son sorpresas que te hacen reír o llorar de emoción.

Es recordar a los que ya no están, y echarles de menos. Es faltarte el aire para leer el discurso que te habías preparado. Es baile, regalos, ilusión…
Estoy más que contenta de poder capturar tantas emociones, de poder hacer feliz a la gente, por eso pongo parte de mí en cada uno de mis vídeos, y los edito con el cariño que se merece todo gran tesoro que será guardado para siempre.
Sí, puedo decir que soy afortunada.